Diversas organizaciones socioambientales y juntas de vecinos de Talcahuano se unieron durante este sábado en una jornada de voluntariado para la limpieza y restauración del Humedal Rocuant-Andalién. La iniciativa buscó retirar toneladas de residuos sólidos, plásticos y escombros depositados en los márgenes de este ecosistema clave para la biodiversidad local.
Durante el operativo, expertos medioambientales impartieron charlas breves a las familias asistentes sobre el valor del humedal como esponja natural para la mitigación de inundaciones urbanas. La actividad comunitaria también permitió el avistamiento y registro fotográfico de aves migratorias que habitan el sector costero durante los meses de invierno.
Los dirigentes ambientales reiteraron el llamado a las autoridades y administraciones locales a consolidar la fiscalización y la delimitación oficial de los polígonos de resguardo del humedal urbano. La participación activa de los jóvenes reafirmó el compromiso de la ciudadanía penquista con la educación ambiental y el cuidado territorial.
