Los productores locales y regantes de las comunas cordilleranas y de las zonas de riego de la provincia de Biobío manifestaron su profunda preocupación frente al actual escenario hídrico invernal. De acuerdo a los monitoreos técnicos de los comités de agua y agrupaciones agrícolas del territorio, la acumulación de nieve en las zonas altas de la cordillera de los Andes muestra registros considerablemente inferiores a los promedios históricos para esta altura de la temporada invernal, sumado a un déficit importante en la frecuencia de las precipitaciones.
Esta situación mantiene en alerta a la comunidad agrícola de la zona debido al impacto directo que el fenómeno provoca en la recarga natural de las napas subterráneas y el caudal futuro de ríos clave para el riego técnico en la temporada estival. Dirigentes rurales explicaron que la falta de un manto de nieve consistente arriesga la disponibilidad del recurso hídrico para la agricultura familiar campesina, sector que depende fuertemente de los deshielos controlados para sostener las producciones de hortalizas, forraje y frutales menores.
Frente a esta coyuntura climática regional, las agrupaciones rurales y los asesores técnicos territoriales han comenzado a impulsar mesas locales de trabajo orientadas a promover el uso eficiente de los tranques acumuladores y la optimización de los sistemas de riego por goteo existentes. El objetivo es preparar planes preventivos de manejo predial para resguardar la sostenibilidad productiva de la provincia, adaptando las siembras a los caudales reales estimados para el cierre del año.
