Más de 500 pequeños productores agrícolas de la región recibieron este miércoles incentivos económicos a través de INDAP para enfrentar el alza en los costos de producción y mejorar sus sistemas de riego. Estos fondos de fomento productivo están destinados a la compra de insumos, maquinaria menor y la implementación de tecnologías que permitan optimizar el uso del agua en las zonas rurales de la provincia de Biobío.
El apoyo busca dar seguridad a las familias que dependen de la tierra, asegurando que la producción de hortalizas y frutas locales se mantenga estable frente a los desafíos climáticos actuales. Las autoridades del sector agrícola destacaron que este tipo de inversiones son vitales para evitar la migración campo-ciudad y proteger la soberanía alimentaria de la región.
Además de la entrega monetaria, se anunciaron nuevas jornadas de capacitación técnica en terreno, enfocadas en la transición hacia prácticas orgánicas y la comercialización directa sin intermediarios, potenciando así el valor del trabajo agrícola regional.
