Con el inicio de la última semana de abril, la comuna de Panguipulli ha puesto en marcha un ambicioso programa de fomento productivo destinado a romper la estacionalidad turística. Bajo el lema «Otoño en Sietelagos», diversos gremios locales, en conjunto con emprendedores de la zona de Coñaripe y Neltume, lanzaron hoy lunes 27 de abril una serie de rutas guiadas enfocadas en el ecoturismo y la fotografía de naturaleza, aprovechando el cambio de follaje de los bosques de lenga y roble que caracteriza a la reserva biológica del territorio.
Esta iniciativa no solo busca atraer visitantes durante los días de semana, sino que tiene un fuerte componente de educación ambiental. Los guías locales, capacitados en programas de sostenibilidad, lideran recorridos donde se enseña sobre la importancia de los ecosistemas micológicos (hongos) que emergen en esta fecha. De hecho, hoy se dio inicio al monitoreo ciudadano del Butyriboletus loyo, un hongo endémico del sur de Chile que se encuentra bajo amenaza y que es fundamental para la cosmovisión del pueblo Mapuche en la zona, integrando así el valor cultural con la preservación del bosque nativo.
En el ámbito social, el proyecto ha generado una red de colaboración entre pequeños hospedajes y productores de artesanía en madera, quienes han visto en esta planificación una oportunidad para mantener empleos activos fuera de la temporada estival. Según los reportes de los medios locales como Somos Noticias, la meta es consolidar a Panguipulli no solo como un destino de verano, sino como un laboratorio vivo de economía circular y conservación, donde el respeto por el entorno natural sea el principal valor agregado de la oferta turística regional.
